
Una historia simple,
sin tramas secretas
seres de mundos distintos
tan solo un almendro y una bicicleta.
Olvidada por quien pedaleaba,
ya son casi 80 años de quietud y caricias de maleza
hoy feliz en su descanso
mañana soñando senderos, algo de tristeza.
El con sus brazos de enramada
la sostiene a su lado.....firme
y por momentos la ciega
ellos ya son uno, pedales, hojas y almendras.
De su asiento cuelgan frutas
que esperan caer y germinar en el viento
ausentes de raíz y brotar en ruedas sin tiempo
absurdas, con recuerdos de madera queriendo girar lejos.
Quietos, humedos e intensos
fundidos por destino de olvido
bicicleta y arbol mezclados para siempre
en ese amor de costado, quieto y atrevido.
Felicitaciones José por animarte a abrir este espacio.
ResponderEliminarLo leeré con muchísimo gusto. Un abrazo!!!
Ya que entraste al mundo blogger, aquí te dejo una de las entradas de mi blog, donde retrato y explico el experimento que hicimos de la energía Neptuniana en segundo año http://contactoconlodivino.blogspot.com/2009/11/homenaje-neptuno.html
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