sábado, 25 de septiembre de 2010

Hoy

Un golpe traicionero, allí donde mas duele
certero y agudo como el soplido del viento helado
que entra filoso y de costado, evadiendo burletes y ventanas
filtrándose entre sabanas, paseándose entre las grietas que llegan al alma.
Los dedos que rozan allí donde mas quema
acariciando vestigios de piel rugosa disfrazada de seda
ardida como la misma arena de un desierto marciano
llegando la sangre a las manos cuando el desconcierto reina.
Como el cuerpo invadido de pulgas de un gorrión errante
que imita a la inversa las enseñanzas de la señora
valiéndose de una humilde danza posa el pecho en la tierra seca
bailando en el polvo anestesia el picor que el pasaje deja.
Es su destino y no hay reproches
ellas pican, se alimentan y reproducen
como el gorrión, el perro y las personas
repartiendo ronchas, rutinas y picores.
Como las flores a la pasada, que ya son parte del paisaje
ellas no cobran peaje en la entrega de belleza
acostumbrados los ojos del que pasa ya no las ven
por mas fuerza que en sus colores desplieguen
son parte del presente y victimas de la costumbre.
Entre la herrumbre de las rejas como diapositivas pasan
la imagen se entrecorta, casi como una película vieja
mustias y abandonadas sueltan pétalos de madrugada
evadiendo la vergüenza de un streeptease moribundo
dejando al mundo sin belleza de la noche a la mañana.

domingo, 2 de mayo de 2010

Ceguera

Sin egos y con paciencia de viuda
de la rabia y el odio un laburante
gris triangular y flotante
tibio, espera por sangres negras.
Su ojo crecido en él duerme
descansando voraz al filo de la duda
sombría, sobre ellos siempre se cierne
madura y quiebra por fin sus días de ceguera.
Fluir de tiempos viejos y nuevos
en mares retenidos
con angustias claras de enfermo
llenan tu cuerpo así, de agua y lamentos.
Desesperadamente distraida
tu piel no acepta el correr del sueño
en ese nunca llenarse
explotando por dentro.
Sabias y ajenas manos frias
muestran luz y caricias de hielo
sacan afuera tu rabia
tus costumbres y tu encierro.
En ese viejo destilar austero
dejamos el tiempo en cero.
Vitales tus ideas comienzan a ver el cielo
dias de realidades de hijos, padres y abuelos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Amor de costado


Una historia simple,
sin tramas secretas
seres de mundos distintos
tan solo un almendro y una bicicleta.
Olvidada por quien pedaleaba,
ya son casi 80 años de quietud y caricias de maleza
hoy feliz en su descanso
mañana soñando senderos, algo de tristeza.
El con sus brazos de enramada
la sostiene a su lado.....firme
y por momentos la ciega
ellos ya son uno, pedales, hojas y almendras.
De su asiento cuelgan frutas
que esperan caer y germinar en el viento
ausentes de raíz y brotar en ruedas sin tiempo
absurdas, con recuerdos de madera queriendo girar lejos.
Quietos, humedos e intensos
fundidos por destino de olvido
bicicleta y arbol mezclados para siempre
en ese amor de costado, quieto y atrevido.

viernes, 5 de marzo de 2010

Jazmin se busca


Quedaban pocos días y las sonrisas de Augusto eran cada vez menos. Solo quedaba un jazmín en su planta favorita.
Dedicaba su tiempo libre, que era bastante, a la particular tarea de admirar a esta planta.
Se sentaba con una actitud casi devota frente al jazmín a contemplarlo y disfrutar de su perfume.
Tenía una silla vieja de esterilla, que era según él, la más cómoda que había.
Algunos días con el consentimiento de la planta tomaba sus tijeras y cortaba los brotes defectuosos y las hojas amarillentas. Solo en ocasiones muy especiales cometía el atrevimiento de cortarle una flor, y si lo hacía, era para regalársela a quien él considerara muy especial y por sobre todas las cosas capaz de apreciar la belleza y el perfume de la flor.
Triste, así era como se declaraba. Sentado e inquieto frente a ella veía como uno a uno caían ya sus mustios pétalos. No podía dejar de pensar que tendría que esperar casi un año entero para que volviera a florecer.
Los días comenzaron a transcurrir y Augusto permanecía sentado en el hall de entrada de su casa casi sin moverse, allí estaba su adorada. Solo atinaba a saludar a algún vecino que pasaba, se sentía como Amador el zapatero de la esquina que en sus últimos tiempos solo se sentaba en la puerta de su local esperando el arribo de algún zapato roto, “pero si en estos tiempos ya nadie arregla nada”, decía su hijo, “cerrá y ponemos un kiosco”.
Este año Augusto decidido a no sufrir más por la espera y las ausencias, ideó un plan, juntó fuerzas y recurrió a las florerías del centro de la ciudad a comprar jazmines.
Con algo de fastidio y otro tanto de culpa compraba todas las semanas 4 o 5 ramitos.
“Sabes, estas no son tan suaves ni perfumadas como las tuyas pero tengo miedo de volverme loco”.
Disponía prolijamente las flores sobre una estructura de alambre que él había construido alrededor de la planta. El alambre recorría todo su perímetro y los ojales estaban estratégicamente ubicados como para que desde su silla la superposición no se notara.
Pasó lo que restaba del verano, el otoño y el invierno interpretando a la madre naturaleza, pero sabía que llegaban los tiempos generosos y su felicidad volvería a ser real otra vez.
Llegada la primavera los floristas del centro se preguntaban que era lo que pasaba, su cliente más fiel los había abandonado.
Las sonrisas de Augusto volvieron a aparecer y su silla aguardaba por él, ahora con la importante misión de observar a los pimpollos florecer.
Fue un año glorioso para su planta, habían brotado jazmines por todos sus rincones. El color blanco superaba al verde…. y el perfume,….. el perfume mi dios…..
Pasaron algunos días, hasta que sucedió lo que nunca debería.
Esa mañana Augusto se levanto sonriente como venía estando, hasta que vio su planta desbaratada, sin flores y con las ramas todas quebradas, no quedaba brote alguno y mucho menos señas de pimpollos. No pudo más que sentarse en el piso a llorar como un nene.
Quién lo había dejado tan solo, quien le regalaría ahora su perfume, ese que lo llevaba de paseo, “quién, quién??!!”
Esa misma tarde y parado en una esquina del centro, un mocoso que no tenia más de 10 años impunemente gritaba, “5 pesito el ramoooo!!”.
Ya oscurecía y para esa hora ya nadie se detenía en ese semáforo. El niño emprendió el viaje de regreso a su casa.
De todos los ramos, solo de tres se conoció el paradero.
El primero quedó desechado. Una novia enfurecida y harta del asfixiante perfume lo arrojó por la ventanilla de su auto.
El segundo, estrujado a manos de un amante despechado al que habían dejado esperando eternamente en una esquina, la esquina de Amador.
El tercero de los ramos, no fue vendido.
El nene entro contento a su casa, tarde como era, la madre lo recibió a los retos, este le extendió su perfumada mano regalándole el ultimo puñado de flores de esa temporada.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Sueño

Sin saber bien por donde empezar y con brotes de pesamientos claros, que pasan a desvanecerce en los mares de lo cotidiano, es tarde y me quedé solo. Ideas llegan e imagino voces que susurran a mi alrededor, voces de alguien que pensó y olvidó decir.
Pasó el año y las rosas crecieron igual, sus hojas están sanas y sus flores salen de a tres o cuatro de color rojo y con una suavidad envidiable. Suelo ocuparme de ellas, removiendo la tierra a sus pies, cortando hojas amarillentas y cuidandolas de los pulgones. Este año se ocupó ella sola de todo esto con la compañia de lluvias y soles, y yo iluso que pensé que me necesitaba.
El universo nos da vida y cuando el tiempo ha sido el suficiente nos dá la bendicion de la muerte. Cual es el sentido de que como humanos tengamos la increible oportunidad de retocar estos tiempos, de salirnos del esquema, que como naturaleza que somos, deberiamos atravesar.
De a poco voy sintiendo que desaparezco, que mis palabras ya no salen y que la magnifica inspiracion que vida y muerte dan, exceden mis conceptos y quiero aclarar y me pierdo. Pero todo es circular y por la razon que sea mañana volveré a ver que comemos, a trabajar, a mimar, a preocuparme y a ocuparme.

Paz es lo que siento, casi un muerto,
ha de ser la falta de pensamientos,
la que me deja atravesar la vida sin tanto miramiento
hasta hace un rato desesperado preguntando por talentos,
ellos pacientes no llaman mi atencion pero estan atentos
me hablan suavecito porque saben que soy lento
no hay destellos ni luminarias
a veces tranquilizan otras me empujan
preparan mate, tocan la guitarra y conversan,
trabajan y esperan la mañana para lidiar conmigo.
Y así va la vida de todos
haciendo y desandando
preguntando y explicando.
Son tiempos distintos,
mi alma ya no es mia, nunca lo fué
los cuerpos aturdidos de quienes andan por estos lugares
se pregunatan rascando sus cabezas .....que es lo que pasa?
El universo teje misteriosas telas
su trama nos propone el dia a dia,
en ella y para el que se detenga
se develan palabras que traducen
los tácitos miedos y el comportamiento
de ese chiquilin eterno.

domingo, 31 de enero de 2010

La pantera rosa



Convencido de que el clima había trazado una conspiración en su contra, Hernán se reincorporó al cotidiano de sus días.
En la oficina se respiraba el mismo aire de rutina y toxicidad de cigarrillo de siempre.
Recién llegado de sus vacaciones el día anterior y hoy ya en su trabajo, contaba a sus compañeros de sus tediosos 10 días de lluvia en la costa.
“Me siento como La Pantera Rosa en ese capítulo en el que un pequeño nubarrón de tormenta la perseguía donde sea que ella fuera,…. pero a mi no me caga más”.
Sus compañeros se rieron de las afirmaciones, pero algunos quedaron preocupados por esa última frase, la había expulsado de su boca como si vomitara una terrible verdad.
Partió al final del día con tranco raudo hacia su casa, él tenía un plan.
Estaba decidido a conspirar en contra del clima, lo llamaba “el gran dictador” para que no se diera cuenta de que hablaba de él. Comenzó con el plan a la mañana siguiente.
Se puso una camiseta de manga larga, medias gruesas, camisa, pantalón de invierno, pulóver, sobretodo, guantes y gorro de lana. Como toque final se colocó lentes de sol como para afrontar la vergüenza que le causarían las miradas de la gente en la calle y las risas de sus compañeros de trabajo.
Su plan era despistar al clima, hacer que llegara el frío anticipadamente, con un doble propósito. Estaba convencido que en el invierno la gente se ponía más tranquila y tolerable, y por otro lado tener el resarcimiento de una pequeña venganza con los compañeros que habían trocado sus días de vacaciones con él…. “pensar que les dije que me daba lo mismo!!”.
Salió tímidamente de su casa y ya desde el palier del edificio tuvo que comenzar con las contestaciones absurdas.
“Estás engripado?”, preguntó el portero, “no, jaja, jugué una apuesta con mis compañeros de trabajo”, contestó a regañadientes.
En la estación de subte trató de esconderse detrás de una columna, el calor era insoportable, casi al punto del desmayo. Bajó del gusano metálico, subió las escaleras a los ponchazos y esquivó cuantas miradas y risas pudo. Llegó al trabajo y comenzaron las carcajadas y los murmullos.
Solo contó su plan a un tímido compañero, sabia que él no lo delataría con “el gran dictador”.
Fue el día más largo de su vida, pero trataba de actuar con naturalidad para lograr convencer al clima, al punto de colocarse los guantes cada vez que se levantaba para ir hasta la fotocopiadora.
Continuó con el plan toda la semana. Para el viernes estaba por desistir ya que de tanto transpirar no tenía ropa de invierno seca y limpia. Además su jefe lo había amenazado con suspenderlo, y encima con licencia psiquiatrica, rama de la medicina que le causaba pavura.
El viernes por la noche “el clima enloqueció”, era la frase que se repetía en cada noticiero. Después de un terrible temporal de viento del sudoeste la temperatura descendió estrepitosamente a 5 grados centígrados, Hernán no sabía que hacer, como festejar, ni a quién llamar, solo su compañero sabía del plan y casi no lo conocía.
Vistió su atuendo de toda la semana y salió a la calle a pasear entre las desconcertadas personas, él, las saludaba con una expresión que pasaba del placer a la soberbia con algunos trazos de monje sabio. Sabía que era el autor de las decisiones del clima.
A la mañana siguiente fue temprano a desayunar, “tres medialunas y un café negro bien cargado”, pidió. “Tiempo loco, no??”
Todo el fin de semana se dedicó a caminar silencioso entre la gente deleitándose con el letargo que el frío les provocaba.
No podía esperar a comenzar la semana para comentar con su desconocido compañero su proeza climática, le picaban los labios de no poder contárselo a nadie, era obvio que lo tratarían de loco.
Llegado lunes viajó a su trabajo con una sonrisa desconocida por él y por sus habituales partenaires subterráneos.
Entró a la oficina y para su sorpresa ni su compañero ni la mitad de los que ahí trabajaban, habían llegado.
De entrada lo barajó su jefe y le dijo, “que bueno que llegaste, tengo a la mitad de la oficina engripada y con esto de la porcina, les dieron una semana de licencia. Andá agarrando las carpetas de Gómez, Achaval y Petorutti, así me das una mano con este quilombo”.
La sonrisa de Hernán se desplomó como una marquesina vieja, ya no le quedaban dudas, todo estaba dispuesto para cagarle la vida, el clima seguía siendo “el gran dictador “.

lunes, 25 de enero de 2010

Hojas secas


Agotada por el calor y los malos pensamientos, emprendió las cotidianas tareas de otra manera.
Tomó las cartas, único recuerdo de historias muertas y las puso al horno a fuego lento con la idea de deshidratarlas al punto que quedaran como esas hojas que pisaba en su infancia en la plaza mientras caminaba a los saltos jugando a la rayuela sobre ellas.
En ese momento cansada y transpirada como estaba, echo una mirada por el rabillo del ojo al espejo y vio moverse sin su permiso a su preciado cabello negro, con grandes ondas, los que habían sido acariciados por las más variadas manos.
“Sin mi permiso ustedes no gustan ni se mueven más!”, afirmó. Tomó las tijeras más desafiladas que tenía y cortó hasta donde pudo. Luego tomó una bella y reluciente cajita de metal en la que habitaba una máquina de afeitar antigua heredada de su abuelo, también una Gillette medio oxidada, ja!.. pensó, inoxidable… y para toda la vida!. Desenroscó la base de la máquina, colocó la hojita y terminó de afeitarse la cabeza.
Dispuso prolijamente los mechones más largos de pelo dentro de una caja de bombones vacía y los guardo en la cómoda de su cuarto.
Volvió a la cocina y pudo ver que las cartas se habían secado y no quemado, que era el temor mas grande que tenía. Sacó la asadera del horno y tomo suavemente las cartas disecadas, las puso en una caja de zapatos vieja en la que además guardaba algunos souvenirs de fiestas a las que había ido, la cerró y partió caminando tranquilamente.
Era necesario encontrar un curso de agua, un poco como en las películas, un poco como para ir en el tiempo hacia épocas más cómodas.
No quería esperar remis ni colectivo para viajar porque sabía que perdería el estimulo de la decisión tomada. Lo más cercano que encontró fue un arroyo que no tenia más de cinco metros de ancho, algo apestoso y con algún que otro baúl de auto oxidado que asomaba los rastros de los malos tratos del agua y del tiempo.
Una vez allí se sentó cómodamente, abrió la caja y comenzó primero por los souvenirs,
Los arrojaba suavemente, algunos se hundían rápido, otros navegaban erráticos con destino seguro de orilla, donde serían encontrados por algún niño aburrido, pero no importaba, lo interesante era dejarlos ir.
El mejor de los momentos de la escena fue cuando terminados los souvenirs quedaron las cartas. Una a una las fue tomando y estrujando suavemente entre sus dedos, haciéndolas crujir como aquellas hojas de las plazas de su infancia. Caían los fragmentos de papel color sepia con matices azules. En ellos, fragmentos de historias en fragmentos de tinta, relatando los amores que solo en el recuerdo de un alma fragmentada anidaban.

miércoles, 20 de enero de 2010

Alma de felpudo

Che!!, que me viste, cara de felpudo a mí??Convencida de su utilidad, de que su presencia era imprescindible en el hall de entrada de la casa de la familia Mc Perez, la alfombra de yute despotricaba continuamente acerca del maltrato recibido por la familia y sus visitantes. Su vecina mas cercana era una alfombra de alambre, que era la encargada de limpiar de barro de los entrantes a la vivienda, esta escuchaba las quejas de yute acerca de que no podía vivir más con las deconsideraciones de la familia, siendo ella además la encargada de dar la bienvenida a los visitantes.Una de las veces en las que hablaba, la casa estaba siendo ventilada. Por casualidad, el trapo de piso que se encantraba en la puerta de salida al jardín junto con una alfombrita de minimo tamaño, sintética ella, con vestimenta de rayas en diferentes tonos de gris, oyeron los reclamos de yute y al instante se acercaron, a su manera por supuesto, reptando e instigaron a hacer una huelga de entes pisoteados. Entre tantos habitantes de la casa, habia también una alfombra supuestamente "persa" que tenía aires de original, pero que ya todos sabían que habia sido comprada en el Tigre, ella fue invitada a la rebelión, pero aduciendo que tenía una mesa ratona de madera muy pesada encima y que solo recibía la visita de los cálidos pies, a veces algo olorosos, de los dueños de casa, decidió dar un paso al costado. Obviamente las otras la trataron de rompehuelgas y vaticinaron que en el futuro se arrepentiría de su decisión.Una vez lograda la convocatoria y definido el momento oportuno para embestida se dispusieron a la espera. El levantamiento se produjo, acertadamente, a la hora en la que el hijo mas chico se iba al colegio, dejando así a mamá Mc Perez a merced de los requerimientos de las pisoteadas autoconvocadas. Fué así que la arrinconaron y le presentaron un listado de necesidades de extrema urgencia, al que debía acceder en su totalidad, si no, ya conocía las consecuencias. Mamá Mc Perez no hizo mas que reirse y las ignoró por completo. Todas ellas decidieron retirarse de su lugar de trabajo. En la retirada se vió comprometida alfombra de alambre ya que estaba atornillada al piso. Luego de muchas tratativas los tornillos, dado a su parentezco de metal, decidieron salirse y dejarla en libertad. Escondidas ya, se deleitaron viendo la llegada de los hijos volviendo del colegio con amigos y para mal de males habia llovido. Mamá Mc Perez gritaba a cada instante, gritos a los que yute recibia con gran deleite y decía: "ya va a saber quienes somos nosotras...." Mas tarde volvió papá y la historia se repitió. Bastaron dos dias para que mamá revolviera la casa para encontrar las alfombras, luego de varias horas las halló en el lavadero y arrepentida de sus carcajadas juró que accedería a sus requerimientos al pié de la letra. Firmado el convenio las pisoteadas autoconvocadas volvieron a su lugar y reiniciaron sus labores. Descocertada la alfombra "persa" al ver que todo a su vista seguía exactamente igual, se atrevió a preguntarle a la alfombra de yute que era lo que habian pedido, esta mofandose le contestó:"te morís de envidia y arrepentimiento no??!!, viste que valía la pena la protesta, ahora nos piden disculpas y permiso cada vez que nos pisan, ...si!!, nos pisan, ya no nos pisotean."

jueves, 7 de enero de 2010

Oda al lavarropas


Hoy el lavarropas se dejo arreglar
30 dias ya pasaron en los que
la obligacion de funcionar lo retobaron
Quizas sus lunas hayan cambiado
o tal vez las mias lo acompañaron
mi paciencia lo escuchó
sin humedad de toallas viejas
con un sol de secador
volvió a girar haciendo su espiral
luciendo un nuevo presostato
Me resisto a jubilarlo
menesterosa compañia la suya
la que le da sentido a su vida
e higiene a la mía

Podador compulsivo


Parado en el balcón,cansado
el sol, tímido, se asoma y me toca las pupilas
medio quebrado y con atisbos de armadura
en caminata segura hacia adentro.
Esperando por un día en que la angustia no me paralice
donde los recuerdos del futuro se muestren
recuesten escenas en mi alma
y nunca mas me asuste.
Del pecho crece un brote
de un fruto seco, casi olvidado
enrollado, callado....
La soledad que se llama sola
te amedrenta y preguntas por que?
Desviado tal vez, un holgazan de la misma vida
y los para que? siguen flotando.
Astucias de una mente gris
con realidad de catálogo.
No dejes morir el estímulo
que crezca de esa semilla el amor olvidado
caduco y criticado
muecas de una sabiduría ajena
lo han quebrado y menospreciado.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El 166 y sus misterios


La música, tres cervezas,
el colectivo y la espera.
Sus ojos y los mios
las preguntas y el misterio.
La mujer que con recelo guarda las llaves,
el idioma de no hablar.
Ya no hay genteno hay palabras
no hay ruido
ya no hay nada.
Es todo, donde hilos conectan
a cada quién y a cada cuál.
La belleza de no pensar
y tratar de no olvidar lo que sentíste.
Casi al final,
donde no hay proyectos,
donde ahora es lo único real
solo hay amor sin preguntar,
sin esperar ni vacilar.
La realidad me llama al hombro,
el sol reclama su lugar,
dos o tres palabras quedan
sobre las que tejer
los sentires del corazón
que escapa a lo real

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Faros


Saltando de una linea a un espiral
luz de un faro que guía a los demás
escalaste preguntando, dudando,seguís
buscando puntal firme que sea apoyo y descansar.
Los conceptos ahí están, son el mar,
concepción a fuego me marcás
naufrago y nada más
mirada ciega te obliga a saltaramando a cada uno
hundido, flotando y sin nadar
buscaste ostrasbuscaste corrientes
buscaste salir a flote
pero sabés que no te ahogas.
Seguís sin sentir la realidad
mareado entre palabras
que a otros servirán
inmóvil cual idiota
que piensa y nada más,
nada el mar, mareado.
Seguís preguntando que te pasa,
inventás un camino circular
que forma rectas de palabras vacias
que nunca alcanzarán.

sábado, 12 de diciembre de 2009

emociones de mirilla


Las costas que alguna vez serán cobradas
en la que los postigos que ciegan al corazón
se abran de verdad a sentir algo,
algo que no pase el filtro de tan cortos sentidos.
Plegarias por sentir lo que pasa
y cuando pasa, repaso, reparo y entrego
quieto.....
Información filtrada para que pase a través de esas mezquina mirilla
Dejarse alumbrar por alguna verdad,
cuanta astucia existe,
cuanta herramienta inconciente,
que incansable reconstruye muros que creemos derrumbar.
Recurrir a Hollywood donde la verborragia copulativa reina
y nosotros respondemos gentilmente, casi instintivamente,
ser, estar,.......parecer,........o semejar.
Dejo de mirar al costado,
no hay Filcar que calme la ansiedad,
me dejo abrumar y lloro...
No queda más que curtir la vida y dejarse llevar.
Funcional suma de soledades que ya no camina más,
nunca dejar de cuestionar y seguir buscando la propia verdad.

martes, 8 de diciembre de 2009

viaje al equilibrio


Sentirse un ignorante ante el placer
el misterio y la simpleza de estar bien.
Ingobernable viaje al equilibrio
quedar pegado en el otro yo de los otros,
el desvitalizado rol de ser tester de realidad
obligándome a saltar
hacia dónde?, hacia qué?
y es en el aire donde todo fluye
cuando no vengo de ningun lado y no se donde voy.
La realidad aparece, todo se nubla
y vuelve la confusion.
Si ser es con vos, quien soy?,
lo que creo, lo que siento, lo que ves, lo que crees....
El mareo de repetir el esquema,
la angustia de quienes no están se enreda en mis costillas.
El misterio de el deber ser,donde se es a medias.
Se te eriza la espalda y el viaje comienza otra vez.
Viajando a sola/mente, los canales que abrieron, no cerrarán.
Y como sigue?....mañana te cuento

lunes, 7 de diciembre de 2009

sentido?




Partir desde el ombligo, yo soy, fuí y seré,
yo castigo y critíco aprecio y desprecio, invado y me invaden
yo peso y dejo de pesar para estrellarme y volver a volar.
Los quiero y los odio,
los amaria y violaria para matarlos y resucitar
corrijo y vivo, me corrigen, me corrijo,
me odian para después amarme
y el dabate continua......
El peso que aplasta, que nutre y que asfixia,
las fragancias y la putrefacción, esencias, humores y sabores.
El sin sentido y la experiencia
la sintesis de ese momento en el que me sentí vivo para morir y renacer.
Sentir la soledad y las entrañas sobre la mesa, el desayuno y el mate
con añoranzas de vida plena a la que le dijeron como debería ser.
Reirse y no pensar, dejarse atravezar y vomitar la intensidad de saber.
Anhelos de una mente traicionera que se deglute a la sensación,
que abusa de su poder, acorrala y somete el alma.
Muerto en vida haciendo el camino de reciclaje de la existencia de este cuerpo
que suele perder el sentido.